Desde finales del siglo XIX la danza se convirtió en un campo privilegiado para la experimentación artística. Mientras pioneras como Loïe Fuller descubrían nuevas formas de concebir la caja escénica a través de la luz, los Ballets Rusos de Serguei Diaghilev integraban en sus espectáculos a protagonistas de la vanguardia parisina como Pablo Picasso, Coco Chanel o Jean Cocteau. La mayoría de estas producciones fueron obras colectivas en las que las aportaciones de coreógrafos, bailarines, músicos, dramaturgos, diseñadores, arquitectos y pintores se complementaron y enriquecieron mutuamente.
A lo largo de estas cinco sesiones veremos cómo el lenguaje académico asimiló paulatinamente las metodologías de Emile Jacque-Dalcroze, Rudolf von Laban, Mary Wigman, Martha Graham o Doris Humphrey. También abordaremos el papel crucial que las mujeres y las comunidades subalternas —afrodescendientes, indígenas y gitanos— desempeñaron en esta revolución. En el aula analizaremos obras de Isadora Duncan, Vaslav Nijisnky, George Balanchine o José Limón, entre otros muchos, y dibujaremos un mapa que desborde los límites convencionales de la disciplina, para explorar sus resonancias en La Bauhaus, el cine de Charlie Chaplin o los documentales de Leni Riefenstahl.
El Curso que imparto lo organiza la Academia de la Librería Central de El Reina Sofía, en Madrid. La matrícula cuesta 90 €, puede hacerse de manera presencial o virtual, en directo o diferido, desde España o cualtquier otro lugar del mundo.